¿Qué hacer ahora que mi relación se terminó?


Terminar una relación es pasar por una pérdida, por lo tanto es necesario vivir un duelo.


Cuando recién iniciamos una relación de pareja, depositamos en ésta una serie de ilusiones, metas, anhelos, sueños. Hay una gama de expectativas que, obviamente, esperábamos que se cumplieran dentro de ésta. Pero, en este punto, no fue así, por lo que es normal sentirnos decepcionadas/os, defraudados/as, heridas/os, desilusionados/as y con ganas de mandar a la fregada todo lo que tenga que ver con amor.


Hemos perdido lo que, en su momento, sentimos que habíamos ganado.


Y siempre que se presenta una pérdida, aparece, irremediablemente, un proceso de duelo, que nos llevará a lo largo de diferentes etapas, y que, pasando por cada una de ellas, nos ayudará a alcanzar la aceptación y el crecimiento como personas, ¡y claro!, también como futura pareja de alguien.


Así es, el duelo no es únicamente para aquellos que han perdido, por muerte, a un ser querido, sino para todas y todos aquellos que hemos perdido la idea de una pareja que nos brinde apoyo, bienestar, felicidad, placer.


¿Y cuáles son estas etapas de duelo? Te comparto:


  • Shock: en un principio, al recibir la noticia de la ruptura, es impactante, especialmente, cuando no es esperado.

  • Negación: Una vez que salimos del shock, lo segundo que suele presentarse es la oposición. La postura de incredulidad ante lo que está sucediendo. "No puede ser", "¿Estás seguro/a?". "No, alguien está influyendo en ti". "No, no, no, no. No podemos terminar".

  • Enojo: Es completamente normal sentir enojo por la ruptura e incluso, enojo contra nosotras/os mismas/os por haber confiado, por haber dado tiempo en la relación y demás cosas. Lo importante aquí es que sepas que es válida la emoción. Estás pasando aún por una etapa del duelo.

  • Negociación: En esta etapa solemos entrar en diálogo con el mundo, con alguna divinidad, con amigas/os, con nostras/os mismas/os, ya que queremos recuperar, aunque sea un poco, de lo perdido. "Sólo lo/la quiero ver una vez más", "permíteme ver sus redes sociales a través de tu cuenta".

  • Tristeza: Sí, claro que la tristeza se tiene que manifestar. Cada vez somos más conscientes de la ausencia, de que ya no está esa persona, y entonces llega la tristeza. Podríamos perder el apetito, cambiar hábitos de sueño, aislarnos un poco, no concentrarnos, perder el gozo y el ímpetu. En esta etapa es valiosa e importe la ayuda de nuestra red de apoyo, que pueden ser amigas/os y familia.

  • Aceptación. Cuando hemos pasado cada una de las etapas, y hemos perdonado las heridas y agradecido lo que la relación nos dejó, estamos listas/os para aceptar la pérdida y así seguir con nuestra vida, con nuevos aprendizajes para una futura relación.

Ahora, siendo más específico sobre qué hacer cuando llega una ruptura, te dejo 7 ideas que te ayudarán a llegar a la aceptación gradualmente:


  1. Vive tu duelo. No, un clavo no saca otro clavo; sólo hace que se omita vivir el duelo, tan necesario e importante para sanar una ruptura amorosa. Sí, se que no es tan fácil el vivir la conciencia de las distintas emociones que pasan por el duelo, pero cada una de ellas nos irá sanando y fortaleciendo.

  2. Consolida una red de apoyo y contención. No te creas esa idea de que los problemas personales son de nosotras/os y de nadie más. Es mucho mejor cuando tenemos a un grupo de personas que nos brindan apoyo, ánimo y entusiasmo cuando menos tenemos esos deseos, y que también nos contienen cuando estamos a punto de hacer algo que nos deje aún más vulnerables o heridas/os. ¡Ellos te protegerán!

  3. Haz ejercicio. Sé perfectamente que cuando llegan las emociones, lo que menos queremos es hacer una actividad extenuante, como el ejercicio. Pero, créeme, es una fuente de bienestar y sensación de que eres capaz de lo que sea, y justo eso necesitas ahora.

  4. Recupera tus espacios y tus gustos. Sé muy bien que no debería suceder, pero en ciertas oportunidades, al andar en pareja, olvidamos ciertos espacios, ciertas personas y ciertos gustos, con tal de complacer a la que fue nuestra pareja. Ahora es una excelente oportunidad para recuperar aquello que te apasiona, te llena, te hace sentir viva/o.

  5. Escribe. Escribir es altamente terapéutico. Suelo decir en las consultas que es una forma de hacer que nuestras ideas inquietas, se queden congeladas y poder analizarlas, profundizar, cuestionarlas y cambiarlas. Así que sí, escribe. Creo que es un excelente pretexto para empezar o continuar un diario.

  6. Practica meditación. El mindfullness, muy de moda en otros lares, ha demostrado enormes beneficios para quienes lo practican. Así que es momento para trabajar con tu mente y hacerla tu aliada. Suelo recomendar una app que se llama ATENTAMENTE. ¡Chécalo! Estoy seguro que te servirá.

  7. Planea. En un principio, lo más seguro es que no sepas que hacer con el tiempo que ahora no ocupas en tu ex-pareja, pero velo del lado amable: ahora tienes tiempo para ti. Lo ideal es planear tu semana o, al menos, tu día a día. Pon actividades que te ayuden a alcanzar tus metas, también momentos de distracción y descanso, tus horas de alimentación, ¡todo! Mantén tu mente y tus acciones ocupadas. Además de "distraerte", te pondrá pasos más cerca de tus sueños.

Insisto, sé que es difícil, pero te aseguro que estarás mejor.

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C. 8A # 346 entre 31A y 31B

San Esteban - Mérida, Yucatán

  • Psicólogo Edgardo Flores
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