Una nueva generación de princesas


Ayer, 12 de junio, fui a ver la película de Aladdin con toda la familia. La verdad, había deseado ir desde hace varios días, pero distintas ocupaciones lo habían impedido.


Además de divertirme y recordar mi infancia, disfrute muchísimo el enfoque que le habían dado a la princesa Jazmín. Debo compartirles que, hace apenas dos días, le puse a los niños la versión animada, porque ellos no conocían la historia y quería que disfrutaran las similitudes y las diferencias. Obvio, me sirvió también para recordar lo que vi cuando niño.


De lo que más me ha encantado es el rol de la princesa Jazmín, porque es un gran mensaje para las nuevas generaciones de niñas y mujeres.


Ya no es una princesa que tiene un rol pasivo, sino que, esta princesa es una mujer que estudia, que se ha preparado, que tiene un enorme deseo de ayudar a las otras personas, que tiene grandes capacidades y que (¡y esto es lo más maravilloso), es capaz de ir contra de tradiciones que la oprimían y tomar un papel de mando (que ocurre cuando el Sultán la designa como Sultana).


Si recuerdan la versión animada, es el Sultán quien cambia la ley para que Jazmín se pueda casar con Aladdin; pero en la versión live action, ella ya no depende de la aprobación de un hombre o de una ley, sino que tiene el futuro en sus manos... ¡Como todas las mujeres lo deberían tener!


A mí, particularmente, me llenó de mucha emoción la escena donde se empodera y enfrenta a Jafar, al grito de "el callar no será mi vida".


Es triste, pero aún hoy muchas mujeres viven situaciones de subyugación, de menosprecio, de subestimación, tanto en el hogar como en los ámbitos laborales. La típica frase (machista) que dice que "calladita te ves más bonita", aún resuena en diversos lugares. Muchas (y muchas, también) siguen alegando que la mujer no cuenta con las capacidades para ciertas cosas, y que el papel de ésta ha de ser secundario, ornamental, un adorno más o un trofeo.


Y no, afortunadamente, en la película de Aladdin, no vi una mujer pasiva ni alguien a quien se tenga que ganar o comprar (como, en un inicio, se propone en las dos versiones). Es una mujer que es capaz de tomar sus propias decisiones, una mujer fuerte, culta y decidida a lograr lo que tanto anhela: gobernar.


Otra de las cosas que es importante resaltar es que, en la película de ahora, la meta de Jazmín (como representación de todas las mujeres) no es ya una relación de pareja, sino el amor en una manifestación hacia el pueblo, en ocupar una posición más importante para ayudar a las otras personas. En ser reconocida como líder. Claro está que, tanto en la película, como en la vida real, aún la mujer tiene que enfrentarse a muchos obstáculos para lograr ese reconocimiento (sólo por ser mujer), pero, estoy seguro que esta nueva generaciones de princesas (reales y ficticias) alcanzarán esa meta anhelada.


¿Ya viste la película? Compárteme tus impresiones. Si no la has visto, ¡ve!, y lleva a todas las niñas y niños posibles, para que crezcan con una visión mejorada de nuestra sociedad.


P.D. Disfruten el video de una canción que tiene mucho valor para la actualidad.


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C. 8A # 346 entre 31A y 31B

San Esteban - Mérida, Yucatán

  • Psicólogo Edgardo Flores
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