¿Qué clase de vida quieres tener?


Estamos llegando a final de año, y, al menos en mi caso, me he tomado algunos días para descansar y para reflexionar sobre lo vivido y sobre lo que quiero vivir el próximo año.


Inevitablemente, vino a mi mente esta pregunta: ¿qué clase de vida quiero tener? Y es que, ante tanta parafernalia positivista, nos han insistido en que todos los resultados dependen de nosotras o nosotros, que es cuestión de que nos lo creamos o lo deseemos con muchísima fuerza, para que las energías o el mismo universo conspire para obtener aquello que tanto anhelamos. ¿Pero todo es real? ¿Realmente tenemos tanto poder como para lograr todo aquello que nos propongamos con sólo desearlo?


¡Éxito! ¡Victoria! ¡Logro! ¡Metas! ¡Sueños! ¿Quién no lo desea? Todas y todos lo anhelamos, ¿pero hay una manera de conseguirlo?


¿Recuerdan los comerciales donde se promovían aparatos que vibrando en ciertas zonas del cuerpo (abdomen, bíceps, brazos o piernas) prometían que ibas a desarrollar el cuerpo que tanto querías conseguir? ¿También rememoran una serie de pastillas que te ayudaban a sentirte tranquila/o, relajada/o, en paz? Ambos escenarios eran seductores y es una aspiración de muchas y muchos, ¿pero en verdad bastaba únicamente eso para alcanzar tan deseada meta?


Justo eso es la parte que me interesa desarrollar, y para ello regreso a la pregunta inicial, ¿qué tipo de vida quieres tener?


A lo largo de estos últimos años, 3, para ser más específicos, he aprendido muchas y muy valiosas ideas sobre la perseverancia y la disciplina, que, estoy seguro has escuchado alguna vez en la vida, pero que hoy quiero compartírtelas de nuevo, ya que se acerca un nuevo año, y con él, nuevas promesas e intenciones de mejora. ¿Realmente deseas un cambio verdadero y radical en tu vida? Siento decirte que para lograr esto necesitarás disciplina.


Y sí, como te imaginas, la disciplina no es de las formas más fáciles de lograr lo que uno desea, pero eso sí, las que más perdurarán, ya que gracias a la disciplina, las habilidades que se adquieran permanecerán en ti para siempre.


¿Y cómo lograr ser disciplinado?


No existe una fórmula mágica para lograr la disciplina, pero sí existen algunas pautas que te ayudarán a que lo logres, aunque al final, la estrategia más importante es el hacer y la perseverancia.


1. Define un para qué quieres lograr ser disciplinado. Darle un sentido más profundo y trascendente a lo que deseas alcanzar le dará un impulso mucho más grande. Cuando aquello que queremos lograr tiene un para qué, nuestra dimensión espiritual (definida claramente por la logoterapia) se activa y nos impulsa por encima de las fuerzas somáticas y psíquicas.


2. Haz uso de la agenda y programa en el calendario los días y horas en que realizarás las acciones que te ayudarán a desarrollar la disciplina. El tenerlo en la agenda y recibir los recordatorios (si haces uso de la agenda del teléfono) te ayudará a mantener ese espacio para ti. El anotarlo es un primer paso, el reto es hacerlo la mayoría de las veces en el horario que lo programaste.


3. Visualiza. Hay una estrategia que aprendí el año pasado que me gustó muchísimo, se llama vision board, y consiste en tener en un espacio físico imágenes con lo que uno desea tener. Esto permite tener presente aquello que deseas, pero, lo que más me agradó de esa estrategia, es que se fundamenta en el hacer y en el ser para poder tener, es decir, te regresa al punto primordial de las acciones y no sólo en el deseo.


4. Se consciente de las crisis. Si bien esto no es posible planificarlo, hay que tenerlo presente. Claro que estamos hablando de hacer las cosas necesarias para alcanzar lo que deseamos, pero no por ello todo saldrá a la perfección. Nos vamos a enfrentar a situaciones caóticas, obstáculos, retos, y tenemos que estar preparados para ellos. Yo tengo un lema que me ayuda mucho: “prepárate siempre para lo peor, pero trabaja siempre para lo mejor”.


5. Las submetas son importantes. Al momento de hacer las proyecciones sobre lo que quieres lograr en el próximo año, no pases por alto la importancia de definir con claridad las submetas que te ayudarán a alcanzar la meta mayor, ya que te mantendrán focalizado y motivado, porque, mientras llega la meta mayor, el alcanzar estas pequeñas, te darán la sensación de estar avanzando.


Éstas son sólo pequeñas ideas que te pueden ayudar a ir construyendo lo más importante para vivir la vida que deseas: la disciplina. Así que ya sabes, no hay fórmulas mágicas, más que constancia, perseverancia y disciplina. Todo lleno de acciones.


Deseo para ti un año lleno de aprendizajes.

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C. 8A # 346 entre 31A y 31B

San Esteban - Mérida, Yucatán

  • Psicólogo Edgardo Flores
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